mural

Sueños, a mural made by El Centro of Henderson County youth. Photo courtesy of El Centro.

Lo que une a los estudiantes latinos bilingües de Northwestern va más allá de la cultura; es su experiencia con la diversidad y ser hispanohablantes en NU, un ambiente predominantemente blanco y de habla inglesa.


Navegar el mundo como una persona de color puede ser difícil en sí mismo. Los estudiantes latinos bilingües exploran como se desarrolla esta experiencia para ellos.


“Ser bilingüe me permite conectarme con los demás, especialmente en lugares donde predomina el inglés, de una manera poderosa que nada más puede”, dijo Valentina Parra, una estudiante de primer año de Medill.


Ella dijo que la mejor parte de ser bilingüe en NU es poder conectarse con los trabajadores hispanohablantes en los comedores.


Parra dijo que, aunque ahora pasa menos tiempo traduciendo palabras, a veces pronuncia palabras en inglés en español o con un acento.
Esto ha causado correcciones o burlas por otras personas.


El cambio a un espacio dominado por el inglés de su comunidad hispanohablante en Tijuana, México ha sido un ajuste, dijo Parra.
Ella dijo que cree que la comunidad bilingüe de Northwestern no es tan visible y audible como podría ser, pero no ha tenido problemas encontrando otros estudiantes bilingües.


NU promueve la diversidad en su sitio web de admisiones con estadísticas que muestran que el 17% de la clase de 2025 son hispanos o latinos y la promoción de sus espacios culturales.
Sin embargo, algunos estudiantes sienten que pueden mejorar su promoción de estos recursos en el campus.


Jorge Martínez, un estudiante de primer año de Medill, compartió sus experiencias siendo bilingüe en Northwestern y sus opiniones de la promoción de espacios para estudiantes bilingües por parte de NU.


“Encontrar personas que hablan mi lengua materna, el español, es una experiencia única que une instantáneamente [a las personas]", dijo Martínez.
“Hablo espanglish a diario y lo uso para mantener viva y próspera mi cultura y mi herencia mientras estoy en la ciudad universitaria mayormente blanca de Northwestern”.


Martínez dijo que ver cómo extraños se hacen amigos instantáneamente, mediante el uso del español, le recuerda lo tan orgulloso que está de su herencia mexicana.


Como estudiante de primer año, Martínez dijo que desearía que los espacios para la comunidad bilingüe fueran más publicitados a los estudiantes.
Él dijo que, si bien esos espacios existen y están ahí, a veces es difícil encontrarlos.


Los espacios para la comunidad Latinx incluyen el Centro Multicultural, Alianza, Mariachi Northwestern, Dale Duro Latin Dance Company, NAHJ, SHPE, Ballet Folklórico: Ritmo de Mis Ancestros y organizaciones asociadas del Consejo Griego Multicultural.


“Nunca he sido el único estudiante bilingüe en una clase”, dijo Emilio Álvarez de tercer año.
“Cuando conozco a otra persona que habla español, es fácil hacernos amigos porque ya tengo algo en común con esa persona”.


Álvarez dijo que su bilingüismo lo ha ayudado a conectarse con más personas y también con su herencia nicaragüense.


Valerie Espinoza, una estudiante de primer año de Weinberg, dijo que aprecia tener espacios donde pueda hablar español, como el Centro Multicultural, los clubes Latinx y su clase de español.


Espinoza dijo que reconoce los espacios en la ciudad universitaria para los estudiantes latinos y bilingües, pero NU podría hacer un mejor trabajo facilitando un sentido de comunidad y pertenencia para los estudiantes bilingües.


Espinoza dijo que tener amigos bilingües es lo que realmente la ha ayudado a encontrar un sentido de sí misma y de comunidad en NU.


“No me disuadió de hablar español en la universidad, pero sería bueno ver más de mi comunidad en espacios comunes” dijo Espinoza.
A common thread that unites bilingual Latinx students at Northwestern goes beyond culture; it is their experience with diversity and speaking Spanish at NU, a predominantly white and English-speaking atmosphere.


Navigating the world as a person of color can be perplexing in itself. Bilingual Latinx students explore how this experience unravels for them.


“Being bilingual allows me to connect with others, especially in places where English predominates, in a powerful way that nothing else can,” said Medill first-year Valentina Parra.


She said the best part of being bilingual at NU is her ability to connect with Spanish-speaking staff in the dining halls.


Parra said while she spends less time translating words now, she sometimes pronounces English words in Spanish or with a Spanish accent.
This has been met with corrections or ridicule by other people.


The shift to being in an English-dominated space from her predominantly Spanish-speaking hometown of Tijuana, Mexico has been an adjustment, Parra said.
She said she thinks the bilingual community at Northwestern is not as visible and audible as it can be, but she has not had trouble finding other bilingual students.


NU promotes diversity on its admissions website with statistics showing 17% of the class of 2025 is Hispanic or Latino and the promotion of its cultural spaces.
However, some students feel there is room for improvement in the promotion of these resources on campus.


Jorge Martinez, a Medill first-year student, shared his experiences with being bilingual at Northwestern and opinions on NU’s promotion of spaces for bilingual students.



“Finding people who speak my home tongue of Spanish is a uniquely coalescing experience that instantly unites [people],” said Martinez.
“I speak Spanglish on a daily, using it to keep my culture and heritage alive and thriving while on Northwestern’s predominantly white campus.”


Martinez said seeing how strangers become friends instantly, through the use of Spanish, reminds him of how immensely proud he is of his Mexican heritage.


As a first-year student, Martinez said he wishes spaces for the bilingual community were more advertised to students.
He said while those spaces exist and are out there, it is sometimes difficult to find them.


Spaces for the Latinx community include the Multicultural Center, Alianza, Mariachi Northwestern, Dale Duro Latin Dance Company, NAHJ, SHPE, Ballet Folklorico: Ritmo de Mis Ancestros and associated Multicultural Greek Council organizations.



“I have never been the only bilingual student in a class,” third-year Emilio Álvarez said.
“When I meet another Spanish-speaker, it’s easy to become friends because I already have something in common with them.”


Álvarez said his bilingualism has helped him connect with more people and his Nicaraguan heritage as well.


Valerie Espinoza, a Weinberg first-year, said she appreciates having spaces where she can speak Spanish, like the Multicultural Center, Latinx clubs and her Spanish class.



Espinoza said she recognizes the spaces on campus for bilingual Latinx students, but that NU could do better at facilitating a sense of community and belonging for bilingual students.


Espinoza said having bilingual friends is what truly has helped her find a sense of self and community at NU.


“I am not deterred from speaking Spanish on campus, but it would be nice to see more of my community in common spaces,” Espinoza said.

Editor's Note: Jorge Martinez has previously contributed to North by Northwestern and is currently serving as a staff writer for the News and Politics Section.

Writing Jezel Martinez

Web Design & Development Emma Scally